Terminaría quedándose con el cuarto puesto entre los mejores seleccionados de cada confederación participante en el certamen, pero dejando en alto una buena imagen del fútbol para el país. Eran las empleadas perfectas para una empresa que era la defensora del hombre corriente. Las relaciones también generan confianza. Terminarían ocupando su segundo cuarto puesto en la historia de la Copa América. En 2004, la Copa América se realizó en Perú en el transcurso del mes de julio.